PEREGRINAJE 2022

Mucha gente me pregunta: ¿y siempre el mismo camino? ….. Pues si, respondo yo. 

Pero es que nunca es igual, aunque haga las mismas etapas, aunque vaya a los mismos hoteles, casas rurales u otros alojamientos, aunque ande los mismos senderos, las vivencias y la gente son diferentes y suceden cosas diferentes cada año. 

Este 2022 ha sido mi noveno camino por la vía francesa.

En 2014, 2018, y este año. lo he empezado en Saint Jean Pied de Port. Y tengo que decir que a mis 63 años y medio, es el último año que empiezo «ahí arriba»¡¡¡

Es PRECIOSO

Es MÁGICO

Es DURÍSIMO ¡¡¡ 

Empezaré por explicar la complicación que tenemos los peregrinos que llegamos a Pamplona más tarde de las 12h  am. Porque ya no hay bus de ALSA que suba a esta localidad francesa. Más tarde aún podemos encontrar bus de ARTIEDA ( en Estación de autobuses de Pamplona) para subir a Roncesvalles y una vez allí se puede encontrar taxi a Saint Jean Pied de Port.

En este caso, desde la estación de tren de Pamplona directamente, cogí un taxi compartido con otras 3 personas y pagamos 35 Euros cada uno. Barato no es, pero no había otra opción por ser Domingo, Festividad del día del Trabajador y el día de la Madre. Tres factores que a las 14h nos obligó a optar por este transporte. Comí en el trayecto de tren a Pamplona.

Y el día 1 de Mayo empecé mi noveno peregrinaje …..

Después de desayunar en Hotel Ramuntxo inicié la etapa confiando no encontrar niebla ni lluvia que era lo que predecían las app’s consultadas. 

Etapa de 26 km de los cuales la mayoría son en ascenso (por camino asfaltado la mayor parte y sendero de tierra que suele ser más bien barro si ha llovido o llueve) hasta alcanzar la cota más alta (1482 m s/nivel mar) para descender vertiginosamente por un sendero que suponíamos todos estaría lleno de barro y prácticamente intransitable. Suerte tuve este día de coincidir con un grupo de peregrinos franceses que llevaban un guía de 81 años (con track ) que nos facilitó otra ruta antigua, aún marcada como camino de Santiago, por la que descendimos progresivamente haciendo más de 4km extras pero disfrutando de un paraje y bosques impresionantes hasta llegar a la Iglesia de San Salvador de Ibañeta por el GR 12. Una opción a tener en cuenta para futuras ocasiones y considerando que el camino habitual estaba prácticamente en un estado intransitable por las lluvias de estos días atrás y el barro complicaba el descenso. Después pude saber que habían caído dos peregrinos ese día con fractura de pie en ambos casos. 

Llegué a Roncesvalles con molestias en la ingle. Supuse que sería algo pasajero y que tras el descanso, un ibuprofeno y el gel frío de BIOFREEZE se me pasaría pero fui demasiado optimista.

Después del desayuno en Hotel Roncesvalles inicié la etapa sin molestias…. a medida que avanzaba, el abductor de la pierna derecha volvía a dar molestias y, a pesar de las ganas que tenía de disfrutar del paisaje, de la comodidad del firme y la música, iba notando que la pierna derecha se sobrecargaba.

A medida que se complicaba el camino, puesto que hay importantes desniveles y tramos en que el barro dificultaba el paso, la pierna dolía desde el pie a la ingle. Por fortuna encontré al poco de llegar ya a Zubiri a la Guardia Civil y me asistieron. Me subí al coche de ATENCIÓN AL PEREGRINO. Me sorprendió y alegró saber que a través de una app que me descargué podría ser atendida al igual que otros peregrinos en su etapas por la Comunidad de Navarra. También pude comprobar ya en Galicia que podía pedir ayuda a través de esta misma app, si tuviera algún problema. Esta iniciativa se extenderá próximamente a todas las Comunidades por las que andamos los Peregrinos, o sea, La Rioja y Castilla-León. Agradecí a los dos agentes que me atendieron y me llevaron a la Casa Rural donde me alojaba este día en Zubiri, Casa Txantxorena, porque de haberme llevado al Hospital, habría tenido que regresar a Zubiri en Taxi.

Esta lesión me obligó a salir al día siguiente de Zubiri en Autobús para llegar a Pamplona y dirigirme al Fisio que me la misma Guardia Civil me recomendó, Centro Eduardo Armijo, donde valoraron que podría seguir peregrinando con una «muslera» específica para la zona de la ingle además de tener que poner hielo en la zona de la rodilla y hacer la etapa de Pamplona a Puente la Reina en bus. La ventaja de lesionarse en Navarra es que está muy bien comunicada con Autobuses de la Empresa LA ESTELLESA que circulan con frecuencia por las poblaciones del camino.

Después de desayunar en Hotel Europa salí sin prisa a la parada de Autobús de esta preciosa Ciudad. Tuve tiempo de escribir una carta al Diario que Navarra que afortunadamente me publicaron al día siguiente en este diario local. Orgullosa y emocionada, lo compartí en las redes sociales y sobretodo, con los agentes que me atendieron en la etapa de Zubiri a los que les hizo tanta ilusión como a mí leer este artículo a modo de agradecimiento público que les hice.

Mi personal agradecimiento a los Guardias Civiles que me trasladaron a la Casa Rural de Zubiri.

Una vez en Puente la Reina, fui a comer al mesón que me habían recomendado mis ya amigos de la Guardia Civil. Realmente, un lugar digno de publicitar y recomendar en mi BLOG. El Asador el Fogón de Etayo, muy próximo a la Casa Rural donde me alojaba en Puente la Reina, HOTEL RURAL EL CERCO, donde siempre me reciben emocionados de volver a verme, al igual que yo, porque es uno de esos lugares con encanto que dispone de pocas habitaciones pero muy curiosas y todas las comodidades, como ascensor, amplitud y decoración muy bonita. También destacar la terraza, lugar que suelo usar para las tardes de relax después de una buena ducha y un GINTONIC. Como era de esperar, esta noche cené ligero en la terraza un poco de fruta y un yogurt.

Collage de fotos que me hice en este Mesón donde comí de maravilla en PUENTE LA REINA.

48h sin caminar me parecían ya suficientes, además de la «muslera» que conseguí en Pamplona y no me saqué mientras noté la sobrecarga del músculo abductor así que retomé el peregrinaje saliendo de Hotel El Cerco de Puente La Reina después del desayuno y un Ibuprofeno en dirección a ESTELLA…. Etapa de 22km que afronté con prudencia, sin forzar el paso.

El día iba complicándose por las altas temperaturas y el asfalto en el tramo por Villatuerta a escasos 4 km ya de Estella por lo que opté por comer en un Restaurante en la zona industrial próxima al camino por el que vamos los peregrinos, pero lo suficientemente apartado para no encontrarme a ni uno solo y disfruté de un menú casero de lujo, en una terraza exterior donde me sirvieron muy amablemente.

Collage de imágenes que hice en Estella, el Restaurante donde comí antes de llegar a destino y que está apartado del camino unos 500 m. pero valió la pena llegar aqui, porque comí sola y sin peregrinos cerca… que empezaba a ser agobiante llegar a la localidad de destino y no encontrar mesa dónde poder comer tranquilamente …

Una vez en Estella, pude descansar en Hotel Yerri con toda la comodidad y atención que me ofrecieron porque es uno de estos lugares a los que me gusta volver y siempre son atentos y serviciales conmigo. Pedí hielo que me puse en la rodilla y así mejorar la contractura, reducir la inflamación. Opté por cenar algo ligero en el Restaurante del mismo Hotel y me retiré pronto a descansar, confiando en poder andar mejor al día siguiente. La cuestión es que tener amigas es un lujo cuando andas lesionada y tengo una gran amiga en Viana, localidad próxima a Estella que decidió recogerme al día siguiente para que no hiciera la etapa y seguir con el reposo que me habían pautado en el Centro del Dr. Armijo.

Este día no hice etapa, pero andé como si la hubiera hecho y comimos como si no hubiera un mañana¡¡

Me quedé con el dato del lugar que visité con mi amiga Rosa Blanca para mirar de reservar en este Hotel para mi próximo peregrinaje, aunque queda algo apartado del centro de Estella.

Disfruté de la compañía de Rosa Blanca de Viana todo el día y me acercó a última hora de la tarde a Torres de Río donde tenía alojamiento en HOSTAL SAN ANDRÉS.

Llegar a Torres de Río es un placer. Fernando y su familia regentan el negocio de forma extraordinaria. Son amables y el lugar es magnífico para acabar de curar mi lesión. Una piscina con chorros de agua a presión que ayudan a recuperarse hasta a un muerto¡ ¡ ¡ Así que al día siguiente, ya desayunada, retomé mi peregrinaje decidida a no hacer más reposo.

La Etapa de Torres de Río a Logroño es de 22 km. Los primeros kilómetros son un continuo sube y baja y muchos tramos andamos junto a la carretera. En Viana, población por la que pasé antes de lo previsto, se celebraba un encuentro de coches clásicos y antiguos. Mi amiga Rosa Blanca, iba a estar allí con un amigo que la llevaba en su Seiscientos antiguo. El día estaba comenzando a calentar el asfalto así que no pude quedarme a ver la salida de este encuentro que tenía un itinerario muy apartado del camino que tenía yo hacia Logroño.

Como cada año, llego a Hotel Condes de Haro a tiempo de hacer el chek-in y dejar mochila y palos en la habitación para dirigirme al Restaurante Italiano que está cerca de la entrada al barrio de La Laurel.

Después de comer, volví a pedir hielo para aplicar frío a mi rodilla sobrecargada por la etapa y después de descansar toda la tarde, salí a dar un paseo por esta preciosa Ciudad y volví a quedar con Rosa Blanca de Viana que me llevó a un Restaurante Italiano (nuevamente) donde nos comimos unas pizzas buenísimas y en la terraza junto al Hotel Condes de Haro, acabamos de arreglar el mundo y el mundo nos envió a la cama más tarde de los esperado¡¡¡.

Al día siguiente, después del desayuno en Hotel Condes de Haro y despedirme de mi amiga, empecé la etapa hasta Nájera, de 30km aunque con más en realidad. La salida es cómoda, por una vía verde muy bien conservada que nos lleva hasta el parque de la Grajera y embalse del mismo nombre (construido en 1883 sobre la laguna con el fin de acumular el agua del río Iregua y regar las huertas del sur de la Capital.

La etapa es exigente y más si la temperatura sube, como es el caso de este mes de Mayo  2022. Aunque hay poblaciones donde encontraremos bares y servicios, se hace pesada en los tramos asfaltados. 

Navarrete es otra de las poblaciones por las que pasamos en esta etapa y merece la pena contemplar su belleza histórica. Una vez en el sendero junto a la carretera, recomiendo NO DESVIARSE A VENTOSA. Se sale en el mismo punto por el que suelo seguir yo sola. Ya andamos cansados de asfalto y el firme duro y caliente bajo nuestro pies, por lo que evitar el desvío a Ventosa te ahorra un tramo y hay un área de descanso más adelante aunque no tiene fuente. 

Aún quedan casi 9 km para llegar a Nájera y la calor es traicionera. Tenemos por delante un enclave histórico, el POYO DE ROLDÁN, para los amantes de la Historia, ahí tuvo lugar el combate entre Roldán y el gigante Ferragut. De Roldán quizás se recuerda más la famosa canción o el «cantar de Roldán» por el  hito histórico de la batalla que se libró en el año 778, durante el reinado de CARLOMAGNO. Estas gestas Navarras en el Camino de Santiago  y los lugares citados en el poema eran muy visitados por parte de los peregrinos francos que realizaban el viaje y que no dudaban de ninguna manera de la veracidad de los hechos y de los lugares de leyenda. En el Palacio de los Reyes de Navarra en la localidad de Estella, único edificio románico civil que nos queda del antiguo Reino de Navarra, podemos encontrar un capitel donde se representa la lucha entre Roldan y el gigante Ferragut, capitel muy famoso en toda Navarra. En él podemos ver a Roldan montado a caballo en el momento de clavar su lanza en el ombligo de Ferragut que también va montado en su caballo.

Este año en Nájera me he alojado en HOSTAL HISPANO, donde suelen recibirme muy amablemente y la atención que me prestan me hace sentir muy cómoda a pesar de la sencillez del lugar. Muy recomendable, porque además, me dieron una habitación enorme con una terraza fantástica, donde pude sentarme toda la tarde con un GINTONIC que compré en un bar próximo y aproveché para ponerme al día con las redes sociales. Cené en la habitación un bocadillo. El tema de los contagios de COVID me ha tenido muy preocupada todo el peregrinaje porque las medidas anti COVID se están reduciendo y los casos de contagio son aún muy altos. De todas formas, tengo que reconocer que la gente que se contagia, no suele tener mayores molestias que las de un constipado, después de llevar, claro está, las tres dosis de vacuna. Aún así he intentado evitar el interior de Restaurantes y bares a excepción de acercarme a la barra a pedir la consumición pero CON MASCARILLA….. 

En definitiva. Llegué a NÁJERA agotada, quemada del sol y deshidratada. Pero comí muy bien en un bar junto al Najerilla antes de cruzarlo, cosa que solía hacer en otros peregrinajes que conseguía alojamiento en una casa Rural que me encanta, pero este año no he podido obtener plaza. También tuve la mala suerte de encontrar cerrado el Restaurante Royalty por ser su día de fiesta semanal.   

La salida de Nájera, después del desayuno en Hostal Hispano, la hice temprano. Tenía 21 km por delante con subida obligada para dejar la población y después campos de viñas, que de salir tarde, me hubiera vuelto a tostar al sol. Realmente, es la etapa más llana de los últimos días pero el tiempo previsto volvía a ser caluroso y abrasador. Desde que pasamos Azofra hasta Cirueña, 9,3 km no hay servicios, ni bares. Progresivamente el paisaje va cambiando. Los campos de viñas ceden paso a trigales, sin árboles, igualmente que nos den algo de sombra, más el campo de Golf y la urbanización fantasma (hasta hace poco) convierten el camino de hoy en un calvario bajo el sol. Al salir de la urbanización del Golf, seguimos junto a la carretera unos 2 km más y llegamos a SANTO DOMINGO DE LA CALZADA. En esta ocasión me esperaban en El Molino de Floren, un Hotel Rural con muchísimo encanto, donde el trato, una vez más, es agradable y me siento como en casa. El lugar es muy acogedor y la terraza me encanta, porque me permite pasar allí la tarde y poder ponerme al día en las redes sociales. También opté por cenar ligero en la terraza, previa salida, después de una buena ducha y descanso, al supermercado. Esta vez, yogurt y fruta y la terraza para mi sola¡¡¡.  

Al día siguiente, después del desayuno ligero que suelo hacer, café con leche y tostadas con mantequilla y mermelada, me despedí de Floren y la familia hasta el próximo peregrinaje de 2023 y seguí las señales para salir de Santo Domingo de la Calzada hacia BELORADO, 23 km con tiempo soleado, nuevamente.

En esta etapa dejamos ya La Rioja para entrar en la Comunidad de Castilla-León, por la Provincia de Burgos. 

La llegada a Belorado me encanta, quizás porque lo primero que encuentro es CASA VERDEANCHO. Allí me reciben Elsa y su marido, que como cada año, me hacen sentir como en casa¡¡¡. Me dio tiempo de cambiarme para dirigirme al Restaurante La huella del Camino, donde suelo comer cada vez que llego aquí. Como era de esperar, estaba a tope de peregrinos pero tenía mi mesa reservada y coincidí con peregrinos nacionales, cosa que en Mayo es raro. Pude comprobar que mantienen su buen hacer y la relación calidad precio es perfecta. Me encanta como decoran el plato con una salsa, poniendo el nombre del restaurante, muy original y curioso. 

Y de nuevo, después del desayuno en Casa Verdeancho, después de despedirme de Elsa y Alberto con el deseo de volver en 2023, empecé la etapa a Atapuerca que tiene más de 30 km con la dificultad del ascenso a Montes de Oca desde Villafranca. Tengo que reconocer que otros años he salido de Belorado en autobús, saltando la etapa intermedia antes de Burgos-Capital. Pero en Septiembre 2021 me dijo Elsa que había una casa Rural en Atapuerca que la regentaba una familia desde hacia poco tiempo y tenía muy buena crítica. Así que le hice caso y esta vez tenía que andar esos 30 km más la cuesta a Montes de Oca¡¡¡…. y el día, nuevamente, anunciado como muy caluroso. La tormenta llegó tarde así que me achicharré para llegar a Atapuerca. Medio muerta de calor, sed y hambre, llegué a CASA RURAL PAPASOL y el recibimiento fue fenomenal¡¡¡… pude comer solo llegar, antes de subir a mi habitación, tomar el café en la terraza, frente a la entrada y junto a un horno de leña que me impresionó. También cené en la Casa Rural aunque paseé por la tarde por los alrededores, poco porque cayó una tormenta pasajera que dejó el aire más respirable y la temperatura mucho más agradable. Después de cenar aún aproveche la hora de sol que quedaba para sentarme en la terraza. Con lo dicho, queda claro que el sitio me gustó muchísimo y Felipe y María que regentan el lugar, aún más. Son amables, serviciales, cocina él de maravilla y ese horno¡¡¡¡ Olía genial y se estaba en este rincón muy a gusto, viendo como Felipe preparaba el pollo al horno que pude probar en la cena¡¡¡ Una delicia de chuparse los dedos, doy fé.

Tengo ya un nuevo lugar con encanto donde volver el año que viene. Suelo decir: «antes muerta que sencilla», pero reconozco que la sencillez a veces es mejor que un lujo impersonal. Me trataron con tanto cariño y cordialidad, que les debo publicitar el lugar en mi BLOG y recomendaros el sitio como uno de los que tiene MUCHO ENCANTO. Podéis entrar en este enlace:

https://elcaminodesantiagoalopijo.com/2022/06/05/en-atapuerca/

y veréis qué bonita y curiosa es esta casa y sus alrededores¡¡¡….

Una vista impresionante desde la parte más alta de ATAPUERCA.

Y de nuevo me toca despedirme de unos nuevos amigos con los que desayuno antes de iniciar mi etapa del día. Hoy llego a Burgos, desde Atapuerca, haciendo 20 km por la opción más llevadera porque a pesar de la lluvia de ayer tarde, para hoy vuelve el sol y la subida de temperaturas. Hay dos vías para entrar en Burgos. La primera opción es evitando la zona industrial y entrando en la Ciudad junto al Rio Arlanzón. La segunda opción la descarto directamente, aunque más corta, la zona industrial es asfalto puro y duro en sus más de 5 km hasta llegar al Centro Histórico de esta Monumental Ciudad de Castilla.

Una vez sobrepasado el casco histórico, sigo camino en dirección a la salida de peregrinos que deberán hacer ellos mañana. En mi caso, me quedo en Hotel Abadía Camino de Santiago, como cada año que pernocto en esta maravillosa Ciudad. Tengo una buena amiga en este Hotel, Belén. Además es una gran escritora y siempre solemos quedar para tomar algo y ponernos al día de nuestras cosas. Este sencillo hotel, con un trato amable con sus clientes por parte del personal, es cómodo y sus habitaciones son amplias y siempre están muy limpias. Muchas de estas habitaciones tienen bañera o ducha de hidromasaje y este año hay nevera en la habitación. El desayuno continental está incluido en el precio. Se sirve en la salita de la entrada.

Debido a una cuestión de «tiempo», este año me he saltado las etapas más castellanas del camino. Desde Burgos, a mediodía me subí el tren en dirección a León. Una vez en León, fui en taxi hasta Villadangos del Páramos para alojarme, como siempre, en HOTEL AVENIDA III, donde Daniel Carrizo, amigo y propietario del negocio, me recibe muy cordialmente, y esta vez, también pudimos charlar un rato antes de retirarme a la habitación para cenar un poco de fruta y yogurt. Al margen de que los Sábados es el día de descanso del Restaurante que regenta, ya tenía previsto llegar hasta aquí con la cena comprada en León, antes de coger el taxi. 

De nuevo, después del desayuno en el Restaurante, dejando maleta y llave en el edificio donde me alojo,  empiezo el camino prácticamente sola, porque los peregrinos suelen hacer la salida desde León, por lo que encuentro pocos o mas bien ninguno los primeros kilómetros. La etapa hasta ASTORGA es larga. Andamos en paralelo a la N-120 hasta San Martín del Camino y más tarde pasamos por encima de la Autovía LE-30 hasta Fresno del Camino. Hasta llegar a Puente de Órbigo, prácticamente hemos andado pegados a carreteras y algún tramo por sendero entre campos. En esta población suelo  descansar y tomar alguna cosa para reponer fuerzas. El día se estaba tapando y tuve que usar la ropa impermeable durante unos kilómetros antes de llegar a Astorga. Como cada año, entro por la carretera, evitando el paso elevado sobre el tren que es una estructura metálica que me da vértigo y creo que además es más largo el tramo que hacen los peregrinos. 

Una vez en Astorga, la subida a la Ciudad es un reto complicado porque llevo más de 30 km andados y se hace muy cuesta arriba llegar al Centro de Astorga. Pero una vez en el Astur Plaza, me desaparece el cansancio y el hambre se hace más latente, así que voy directamente al Restaurante del Hotel donde he reservado ya mesa durante la etapa y después de disfrutar de las delicias que tienen en la Carta, subo a descansar a la habitación. Más tarde salgo a pasear por Astorga. Me encanta la ubicación del Astur Plaza, porque está en la plaza  del Ayuntamiento y hay muchas terrazas y ambiente en general.

Aún tuve humor más que cansancio para salir a cenar algo ligero. Me senté en una de las terrazas, frente al Hotel. Me encontré con peregrinos que, como yo, aprovechaban este lugar para reunirse y comentar la etapa. 

Al día siguiente, desayuné en el Restaurante del Hotel, ligero porque la etapa hasta Rabanal me la conozco y suelo para en El Ganso para tomar el pincho de tortilla y el zumo habitual, junto a otros peregrinos (más extranjeros que nacionales) que les encanta ese pincho¡¡¡

Es una etapa sin complicaciones, más llana que ninguna otra y a pesar del tiempo soleado, no suele hacer excesiva calor y andamos entre bosques secos y amplias pistas aunque el tramo final vamos por un arcén junto a la carretera que transita en paralelo en la mayor parte de la etapa.

Y una vez en Rabanal del Camino, lo primero es saludar a la familia Perez que lleva el MESÓN-HOSPEDERÍA EL REFUGIO, donde siempre tengo mi habitación lista al llegar. Saben de mi llegada por la maleta que llega con JACOTRANS, que siempre está allí antes que yo. 

Después de descansar y una buena ducha salgo a saludar al resto de amigas que tengo ya en Rabanal, en Albergue el PILAR, para ver si habrá cena de amigas o están demasiado liadas con el trabajo del Albergue.

Y de nuevo, llega la despedida… Después del desayuno en Restaurante  MESÓN EL REFUGIO, con Antonio, Cristina y Pili, salgo hacia EL ACEBO. Etapa bonita por la altitud y el paraje que me rodea. Unas vistas impresionantes del lugar y ascendemos hasta FONCEBADÓN, primer pueblo que encontramos.

Más adelante, en la CRUZ DE FERRO, dejo mi piedra bendecida para pedir por aquellas cosas que no puedo solucionar pero sé quién puede hacerlo…. y allí la dejo. Como muchas otras y la foto de rigor…. 

Esta vez no esperaba a Pilar, como el año pasado y otros anteriores. Y de repente, veo un coche que me resultaba familiar mal aparcado en una curva….. y si, era ella ¡¡¡ Menuda sorpresa y qué alegría verla allí.

Comimos en La Casa del Peregrino, uno de estos lugares con MUCHO ENCANTO y unas vistas impresionantes de las montañas bercianas¡¡¡ Además mi habitación, en esta ocasión, estaba debajo de la piscina¡¡¡ A pie de calle, como se dice, porque así no tuve que subir la maleta enorme y pesada a la habitación…. La llevamos y aprovechamos para descansar un poco después de la suculenta comida que nos sirvieron en  Restaurante La Casa del Peregrino. 

Tengo que reconocer que al día siguiente quería salir por otra ruta que no es para peregrinos. Pero me convenció Pilar y su amiga Begoña, que sola no era buena idea, porque no conociendo el camino que podía hacer para llegar a Molinaseca por esa vertiente, podría acabar perdiéndome. En definitiva, el año próximo bajaré (porque el descenso es considerable) hasta esa localidad por el desvío que hay señalado saliendo a la izquierda del lugar (La Casa del Peregrino) y no a la derecha como vamos por el sendero marcado como Camino de Santiago. Como la etapa es corta, 16,5 km no  me hubiera importado salir por el desvío alternativo, una pista de senderismo, pasando por los PUENTES DEL MALPASO, que según decían en una web, fue Camino de Santiago antiguamente, por el que se llegaba a Molinaseca sin pasar por Riego de Ambrós y haciendo unos 4 km más. 

El paso por Riego de Ambrós sigue estando en pésimas condiciones y cada año es lo mismo. Si ha llovido o llueve en esta etapa, este tramo es peligrosísimo. Pero parece que modificarlo es una cuestión de principios…. Cómo van a cambiar el camino si siempre ha sido por ahí¡¡ Pero no faltan quejas `por parte de los peregrinos a las Asociaciones, pero no sirve de nada. 

Ya en Molinaseca hice una parada para ir al baño y tomar el zumo de naranja que no puedo tomarme por las mañanas. Charlé con una peregrina de Letonia y un Canadiense más adelante…. Siempre hay gente dispuesta a caminar hablando y por suerte para mí, sabían el español perfectamente. Sin darme cuenta a penas, estaba ya en PONFERRADA, entrando por la carretera pero por arcén marcado también como Camino de Santiago pero que desviaron hace unos años para que llegásemos  pasando por una fuente romana muy antigua y bien conservada (que casi nadie presta atención a las indicaciones para visitar esta fuente histórica) en Campo, la población última antes de entrar en Ponferrada.

Me dirigí rápidamente al HOTEL LOS TEMPLARIOS, donde Eva, la hija de mi amiga Pilar, ya tenía lista mi habitación y la maleta. Saludar a Eva me alegra mucho porque es muy encantadora y servicial. Tiene el Hotel «impoluto»…. en una maniática de la limpieza y se nota. Se casa este verano y está la familia revolucionada con el evento¡¡¡…. Comimos Pilar y yo en un Restaurante que conoce bien y la conocen, cómo no. Después paseamos por la Ciudad y regresamos al Hotel a descansar un rato para volver a salir más tarde a tomar algo y ya nos despedimos para que yo pudiera descansar. Al día siguiente tenía la etapa a VILLAFRANCA DEL BIERZO, etapa que hace años que no hago porque ella me saca del camino y me lleva en coche a visitar su tierra. Pero este año está liada y comprometida. En definitiva, caminé entre viñas, sin muchas subidas pero bajo un sol de justicia. Tuve la suerte de estar sentada, descansando a la sombra de un árbol, cuando paró delante mío un Autobús de ALSA, que hacía el recorrido desde Ponferrada a Vilafranca del Bierzo con parada en Pieros, a escasos 5 km de llegar a mi destino del día y aproveché la oportunidad «divina», a las 15h y a más de 30º que estaba a esa hora, y me subí al bus. 1,5 Euros por hacer 5km sentada¡¡¡ Y el chofer del Bus me vino a decir que eso era trampa¡¡ a mí???  y me salió del alma decirle que eso no era trampa, era ser INTELIGENTE…… porque a mis 63 años, andar esos kilómetros que me faltaban me hubieran dejado para el arrastre y esa noche teníamos cena de amigas¡¡¡

Y al llegar al PARADOR DE VILLAFRANCA DEL BIERZO, aproveche la ocasión para darme un baño termal en la piscina «climatizada» y tomar el sol en la terraza del Parador, con vistas a las montañas del Bierzo que son fabulosas ¡¡ Disfruté de la tarde soleada y refrescada por el baño termal. Qué mas se puede pedir???

Y llegó la hora de la cena y llegaron mis amigas Blanca y Pilar. Cenamos, reímos y nos divertimos como siempre que podemos estar juntas que son muchas veces….. y al día siguiente, salí de nuevo a caminar, para llegar hasta VEGA DE VALCARCE  a la casa Rural EL RECANTO, además de la PASTELERÍA CERZALES, negocios que llevan Blanca y Miguel de forma excelente. 

Y descansé dos días en casa de Blanca y Miguel. Aprovechamos para ir al Restaurante de Ambasmestas, que está cerca de Vega de Valcarce, por la tarde estuvimos  charlando y pude ver cómo preparaban empanadas y tartas para la pastelería que regentan. Cenamos en la casa y nos fuimos a dormir temprano. Al día siguiente, tenía la etapa más bonita, más corta y más emblemática del camino francés, la SUBIDA A O CEBREIRO…. pero como amaneció lloviendo, esperé a salir por si amainaba pero iba a peor a medida que pasaba la mañana. Supimos que había caído granizo y el viento y el frío había hecho que muchos peregrinos lo pasaran fatal para llegar a O Cebreiro. Así que después de comer salimos a visitar a unos familiares de Blanca en Ruitelán y más tarde me acompañaron en coche. Una vez allí, me quedé en la habitación de HOTEL O CEBREIRO viendo llover el resto del día y preparando las cosas para el día siguiente y poniendo en orden la maleta que ya empezaba a ir muy desordenada. 

Y de nuevo, otra etapa más por delante. Salí de Casa Valiña, que pertenece a Hotel O Cebreiro, desayunando, como cada día, un café con leche y una tostada. Suficiente para hacer los 22 km que ya no sé cuantas veces lo he repetido pero siempre tiene algo de especial. Sea por la lluvia, a veces no perdona, o por la niebla que no desaparece hasta descender hasta Hospital, pero siempre me gusta hacer esta etapa con música y disfrutando del paisaje que nos rodea y las subidas que no perdonan, la primera al Alto de San Roque, donde una estatua enorme nos espera al otro lado de la carretera, o la segunda, para llegar al Alto del Poio que este año han arreglado considerablemente el firme de la subida. 

Allí suelo tomar ese «pincho de tortilla» que tanto les gusta a los americanos…. y los de otras nacionalidades, también. 

Después ya todo es bajada, prácticamente hasta alcanzar el Valle donde está Triacastela, por unos senderos cómodos, con sombras y no faltan bares allí donde hay población o alguna nueva construcción enfocada al peregrino, como es el Restaurante AIRA DO CAMIÑO, de Fillobal. Desde que coincidí con Erika Ospina, peregrina Colombiana, que se lesionó en el baño y andaba con la cara morada por el golpe, en Aira do Camiño, la atendieron con muchísimo cariño y la llevaron a Sarria al médico porque el ojo lo tenía muy enrojecido por dentro…. Es un matrimonio sensacional, amables y sirven platos a mediodía muy buenos y la relación calidad precio es genial. En frente hay un albergue, también nuevo y suelen parar algunos peregrinos porque está a escasos 3 kilómetros de Triacastela. 

Y una vez en la población, directa a  Restaurante Esther, para saludar a mi amiga más fiel e incondicional y trabajadora, que esta vez, a pesar del lleno total de su local, pudo acompañarme con un vino y charlar un poco entre cocina y clientes de mesa. Después de disfrutar del café en la terraza del Restaurante, me fui a descansar a PENSIÓN ALERGUE  LEMOS

Como cada año, las hermanas que regentan el lugar son encantadoras conmigo y saber que están bien y la pandemia las ha respetado y parece que volvemos a recuperar el peregrinaje y la normalidad, disfruté un rato de la peque de la casa ya que nació justo antes del Covid y no había podido conocerla aún. 

Desayuné en el salón que tienen habilitado para los peregrinos que quieran irse habiendo tomado algo, como es: Tostadas, embutidos, mermeladas y mantequilla, café con leche, zumo y todo a un precio muy razonable y sobretodo, la atención que te dispensan ellas. Duelen las despedidas… pero debo seguir caminando. La salida desde Casa Lemos es muy fácil, porque está en el mismo camino por el que pasan todos los peregrinos, tanto de entrada como de salida. 

Esta vez tenía que ir por Samos a Sarria, así que la etapa era algo más larga, pero con un descanso para saludar a Sonia de A CASA DA BOTICA donde este año no he podido quedarme por una cuestión de «tiempos». Al venir mi hijo y mi nuera a Sarria para acabar juntos el peregrinaje de este año, las fechas me las marcaron prácticamente ellos. Pero puede ver lo bien que le va a Sonia con su negocio, que lo lleva de maravilla y es un encanto. Rodaban esta vez una película en Samos y el equipo de rodaje y actores se alojaban, como no, en A CASA DA BOTICA 

Seguí camino hacia Sarria por estos senderos a veces con carretera próxima pero sobretodo, tramos de bosque que en primavera están verdes y frondosos pero la llegada, el último tramo, se hace pesado cuando ya llevas días andando y entras en población junto a carretera y aún tenía que atravesar Sarria para llegar al ÚNICO Y MEJOR HOTEL del lugar, HOTEL MAR DE PLATA 

Una vez en Sarria comí en el Restaurante del Hotel y me dispuse a esperar la llegada de mi hijo y mi nuera que venían por la tarde para acabar conmigo las etapas que nos faltaban hasta Santiago de Compostela.


Organicé para ellos estos pocos días que tenían libres y poder hacerlo alojándonos  en los mejores sitios que conozco de otros años y probando 3 nuevos lugares «dónde dormir» que publicaré próximamente en el BLOG. Además saltamos alguna etapa por una cuestión de tiempo pero andamos muy a gusto los 3 después de haber descansado cada día en lugares muy aocgedores y bonitos, viendo la localidad en la que dormíamos por la tarde, jugando al dominó también, antes de la cena y quedándonos recuerdos para la posteridad que espero poder mostrar alguna vez a mis nietos. 

Aunque mi peregrinaje estaba por acabar, estas últímas etapas que hice con ellos quedan para nuestro recuerdo ya que no puedo publicar este final al no hacerlo como es habitual, sola. 

El día 30 de Mayo, concluí mi peregrinaje 2022 con éxito, como cada año y con la ilusión de volver en Mayo 2023.

A todos los que me alojaís en vustros negocios, Hotel, Hostal, Casa Rural, GRACIAS POR ATENDERME CON TANTO CARIÑO Y AMABILIDAD. 

A mi hijo y mi nuera, Titus y Marta, GRACIAS POR ACOMPAÑARME ESTOS ULTÍMOS DÍAS¡¡ 

Por último, explicar que no hay reportaje de fotos de las etapas, de momento, porque la memoria de medios del blog está llena y hasta Septiembre 2022 no puedo contratar más capacidad de medios ya que he de renovar el plan de WordPress.

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